Belleza y bienestar

¿Miedo al fracaso?

chica intentando

Quizá no hacemos o no probamos cosas nuevas porque no queremos fracasar pero, ¿y si no llegar a actuar nos lleva a un fracaso mayor del que imaginamos?

Si intentamos algo y el resultado obtenido no es el esperado, lo etiquetamos como un fracaso. Lo hemos intentado. No ha funcionado, y por lo tanto, hemos fracasado. Parece que el fracaso es el resultado de tomar riesgos.

Just do it!”, dicen. Bueno, quizá te costó mucho hacerlo y obtuviste un resultado peor del que esperabas. Es por esto que discutimos constantemente con nosotros mismos sobre si debemos actuar o no. Tratamos de evitar el fracaso y así, no correr ningún riesgo y permanecer en nuestra zona de confort.

confort zone

 

Tomar riesgos da miedo porque podemos fracasar y nos hace vulnerables. Decimos: “Si hago esto, puedo fallar” o “Puede que el resultado no sea el que quiero”. La acción puede conducir al fracaso, por eso procrastinamos, ponemos excusas, o imaginamos resultados catastróficos. Y poco a poco, no queremos salir de nuestra cálida zona de confort. Preferimos no enfrentarnos a nuestro gran enemigo, el fracaso. Pero es hora de redefinir el fracaso.

En los últimos meses he estado examinando esta palabra – el fracaso – para determinar lo que realmente significa, y cómo se produce. Como resultado, he llegado a la conclusión de que la inacción puede ser un fracaso. Puedo fallar debido a que ni siquiera lo he intentado.

No tomar riesgos, no salir de nuestras zonas de confort, no ver de lo que somos capaces de hacer, no tratar las cosas que nos mantienen despiertos durante la noche, no explorar las cosas que nos motivan y excitan, y de otra manera, no convertirse en las mejores versiones de nosotros mismos; es fracasar.




Que puedes fallar está claro, siempre es una posibilidad. Pero si no lo intentas nunca sabrás si hubieras sido capaz de lograrlo, y creo que las consecuencias de esto pueden ser mayores que probarlo y fallar.

Vivir sin explotar sucesivamente tu potencial, talento, pasiones y habilidades se puede considerar estar fracasando. Si lo miras así, no es tan intimidante ¿verdad? Redefinamos como vemos el fracaso.

Cambiando la manera con la que vemos el fracaso

¿Cómo puedes conseguir que el miedo no te impida actuar? Quizá más importante, cuando tomas una decisión y las cosas no salen como habías planeado, ¿cómo puedes ver el fracaso de manera positiva y pensando que puedes aprender algo de esa situación?

Primero, debemos saber que podemos elegir cómo vemos el fracaso. Según la doctora Carol Dweck podemos elegir entre dos tipos de mentalidades en cualquier situación de nuestra vida: una fija y otra de crecimiento.

Haciendo un breve resumen, aquellos que tienen una mentalidad fija creen que nacieron con la inteligencia y los rasgos que poseen; y que no se pueden cambiar. En cambio, los que tienen una mentalidad de crecimiento creen que la forma en que nacemos es sólo un punto de partida; que podemos aumentar nuestra inteligencia, aprender nuevas habilidades y cambiar nuestros rasgos. “Transformarse es mejor que ser”. Esto significa que podemos hacer lo que queremos hacer; no ceder a la falsa idea de que somos como nacemos.

niña feliz

Todo se reduce a una elección; elegir cómo quieres pensar, y esto va a repercutir en cómo ves tus “errores”. Aquellos con una mente de crecimiento ven el fracaso como una oportunidad para mejorar. Y, quizás, más importante, aquellos con este tipo de mentalidad creen que:

El fracaso es una experiencia, no una identidad

Es una oportunidad para fortalecer tu carácter. Para aprender, para crecer, para ganar conocimiento que no te pueden aportar un montón de libros. Para ser la mejor versión de ti mismo, aquella que sin arriesgarte no podrías llegar a ser. El fracaso es nuestro mayor maestro, y deberíamos esperar sus lecciones.

La próxima vez que el miedo te paralice y lo único que quieras hacer es permanecer en tu zona de confort en la que “nada” te ocurrirá, mira la situación desde otro punto de vista.

¿Qué pasa si llegas a dar el paso y acabas fallando? Primero, ten un poco de compasión contigo mismo. Segundo, aprovecha tus ganas de crecer y usa esa experiencia para ser mejor, más inteligente y flexible. Recuerda que es una experiencia de la que puedes aprender; no te define.




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Deportista de nacimiento y bloggera de vocación. Me encanta el fitness, la nutrición y el estilo de vida saludable. Adicta a la moda y a las redes sociales. Miembro del equipo de Fitness en Femenino desde 2014
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